Dicen que la comida es el lenguaje universal que fortalece lazos, por eso, no es de extrañar que las celebraciones siempre se acompañen de una comida especial, y con la llegada de las fiestas la mesa se convierte en el lugar donde compartimos risas, recuerdos y la dicha de estar juntos en una cena llena de armonía y felicidad.
Contrario a lo que muchos piensan, no es necesario un banquete ostentoso para disfrutar. A menudo caemos en la idea de que celebrar implica gastar en exceso, cuando en realidad una buena planificación nos permite vivir comer bien sin comprometer el bolsillo. Si es tu primera vez a cargo de una reunión entonces llegaste al blog indicado, porque te mostraremos como puedes triunfar en tu cena mientras cuidas tu bolsillo.
Planifica tu menú
Antes que nada, haz la lista de invitados, así sabrás la cantidad y las porciones que deberán salir de cada platillo y ten en cuenta preferencias, intolerancias y alergias. Ahora, los menús generalmente incluyen una entrada o una que otra “boquita” para empezar, luego está el plato fuerte que incluye una proteína (pollo, pavo, cerdo) una ensalada, un carbohidrato y se finaliza con un postre.
Apóyate en tus conocidos con experiencia para elegir ingredientes que sean deliciosos y, al mismo tiempo, accesibles. Anímate también a reinventar los clásicos, sustituyendo elementos costosos por opciones de temporada que se ajusten mejor a tu presupuesto y al sabor que quieras lograr
Organiza tus compras
Una vez que sabes lo que servirás, realiza dos listas de compra, una de alimentos perecederos y otra de los orgánicos que se necesitan uno o dos días antes como verduras, frutas, etc. De preferencia, revisa los precios en diferentes supermercados para que sopeses dónde te sale mejor o qué están más barato en dónde y las ofertas que tienen.
Presupuesta tu cena
Ahora sí, vienen las matemáticas, en una hoja de Excel o de papel, escribe todos tus ingredientes y realiza la sumatoria, recuerda incluir los gastos de bebidas como sodas, vino, rompopo, o snacks que quieras acompañar con tu comida. Si vez que algo se excede de lo que te gustaría gastar entonces intenta reemplazarlo por una opción más económica o una marca parecida.
Puede que esta no sea la parte más divertida pero sí la más crucial, este es el paso que te ayudará a realizar tus compras con conciencia, evitar gastos impulsivos y a modificar tu menú en caso de ser necesario.
Cocina con el corazón
En lugar de buscar lucirte con tu familia y amigos, piensa en su bienestar. Inspírate en el sazón de la abuela, las recetas de mamá, la comida favorita de los niños, así escogerás con cuidado lo que necesitas, priorizarás la calidad y te dará más apertura a la creatividad tratando de incluir esos detalles que, aunque sean sencillos pueden lograr sabores memorables.
